Por Manuel Hernández Villeta._La juventud será una parte decisiva en las venideras elecciones...
El primer voto, y el primer trabajo...
Los jóvenes de 18 a 27 años se van a inclinar por el que le ofrezca la opotunidad de conseguir un trabajo o un crédito para un micro-negocio o empresa...
A esa edad las esperanzas necesitan convertirse en realidad...
A los 18 años se llega a la mayoría de edad, se puede seguir estudiando una carrera técnica, universitaria, o sencillamente salir a las calles a buscarse la comida...
Esa población joven se encuentra con un futuro incierto...
No hay suficientes plazas laborales, para que puedan hacer frente a sus más perentorias necesidades...
En cada elección hay un primer votante, el que puede decidir el proceso...
Por más vocinglero que sea en los momentos de diversión, carece de las agallas para saber por quién va a votar...
Esa juventud tiene nociones claras del bien y del mal, si es de clase media tiene acceso a la informática, y puede ver la parte del mundo que le interesa. Quiere un futuro mejor para él, y tener las oportunidades que tienen otros...
Pero hay otra cara de ese primer votante.Es el joven que vive en el campo, en esa zona rural que paulatinamente está abandonada a su suerte, y donde ahora comienza a llegar el progreso...
Pero hay una capa considerable de muchachos de la clase pobre que vive en el campo, que no tiene deseos de cultivar la tierra, y que sus horizontes van hacia las ciudades...
Puede ser para continuar los estudios, o para engrosar los cordones de miseria...
La juventud puede ahora cursar la mayoría de las carreras universitarias en las sedes regionales, por lo que no tienen que venir a pasar trabajo a la Gran Ciudad...
El lado más negro es el de la juventud pobre, la que engrosa los cordones de miseria, la del abanono total...
Para ella no hay trabajo, y toma los caminos más difíciles, los atracos o la prostitución...
Ese joven que se convierte en primer votante, es también el que tiene los caminos cerrados...
Va a llenar los cordones de miseria, y se va a dedicar a la rateria, al robo a mano armada y otras acciones dolosas, como forma de sobrevivir...
Igual que las muchachas, que semi-analfabetas y sin encontrar ocupación, se prostituyen por la comida del día...
Hay que hacer revisiones de esa situación pesarosa de la juventud...
El problema tiene que ser enfrentado tanto por el Gobierno como por el sector privado...
El primer camino de las soluciones es que haya una política de pleno empleo, y educación continuada...
Demos el primer paso, y sigamos teniedo fe en la juventud...








