Por Manuel Hernández Villeta._Víctor Hugo presenta a un Don Nadie, mozo de carga, que mantiene a su hermana y sus sobrinos, y que un día sin trabajo, rompe una vitrina de una fonda, se roba un pan, es detenido y pasa los siguientes 19 años preso...
La sociedad fue injusta y el castigo fue superior al pecado...
De esa injusticia, salió un hombre lleno de odio, que con su pasaporte amarillo se convierte en buen samaritano, en perseguido por un oficial de policía injusto, para terminar siendo verdugo y esperanza en el despuntar de una nueva etapa de libertad, igualdad y solidaridad...
Pero en “Los Miserables” como en la realidad, el hombre y la mujer que no tienen un plato de comida, que carecen de un lecho para dormir, de un zinc para no mojarse, de asistencia médica, le venden su alma al primer vendedor de ilusiones, a cambio de un medrugo de pan y un lecho de pajas...
Pasó con Pinochet, con Trujillo, con Franco, con Hitler, con Musollini...
Salieron del corazón del desamparo social, y forjaron su personalidad en el oportunismo, para luego ponerse las charreteras de generales, y saciar sus deseos de sangre y poder...
Los dictadores levantan su edificio ante la desesperación y camino cerrado de las mayorías marginadas...
En el fango social, sólo se piensa en un ser providencial que solucione los problemas a como de lugar...
Lo único que evita el surgimiento de un dictador, no es quitando su nombre de la faz, y tumbado sus monumentos, simples piedras elaboradas a la vanidad, sino solucionando los problemas económicos y sociales de un país...
Por desgracia, todavía hay sectores que piensan que las dictaduras se evitan con retórica y llamados a mantener la democracia y la libertad...
Para los dominicanos, en su mayoría, la historia es inexistente, viven su día, viven su hora, y a lo pasado, pasado...
Trujillo es desconocido por las nuevas generaciones, y Balaguer, es la simple cara de la propaganda de los reformistas...
Trujilo, hombre que gobernó 31 años del siglo XX, se le recuerda a diario en el expresionismo de la gleba...
Para muchos es incomprensible que ante la falta de autoridad, o la comision de un desafuero, salga la expresión popular de mencionar al exhombre fuerte de la Hacienda Fundación...
Trujillo fue segregado de modo oficial, en los libros de texto, en las tribunas públicas, pero no en el accionar popular...
Para los que prohibieron a Trujillo, era un simple nombre, o un gobierno despótico, y por eso lo borraron, como hizo el farraón con Moisés...
Creo que lo hicieron con razones y con derechos...
Era una forma de evitar que el fantasma siguiera vivo, pero se olvidaron de que en la coyuntura generacional, lo que permite la sobrevivencia son los hechos sociales, no las buenas o las malas intenciones de los hombres...
Trujillo es un simple apellido, ni más ni menos, Un hombre común y corriente, uno más de la multitud...
La diferencia entre Trujillo y cualquiera de los servidores de las tropas interventoras norteamericanas, está en la forma en que lo percibieron grandes capas sociales...
Haríamos como el avestruz, si pensamos que el capricho o los pantalones de un solo hombre lo pueden llevar a ser dictador y gobernar 31 años, o 24, como el doctor Joaquín Balaguer...
Hombres como estos no son predestinados, pero si presentan sus hombros para que las masas desafortunadas y que piensan que están sin protección, vendan su libertad a cambio de un poco de ley y orden, y cierto mejoramiento de la economía básica de pan y chocolate...








