En los países civilizados es norma que a los nuevos gobiernos se les dé una tregua de cien días...
Se estima, comenzando por los Estados Unidos, que es el tiempo necesario para que un nuevo Presidente se oriente y trabaje en firme...
Esa regla que era de oro cambió en los países europeos en medio de la desbordante crisis económica, que lleva a sus ciudadanos a una constante proletarización y arrabalización...
En España, a Mariano Rajoy no se le da un minuto de tregua...
La crisis económica lo coloca contra la pared, y hay sectores que consideran que es muy difícil que pueda llegar al fin de su mandato...
Para un país que ha dado pasos certeros dentro de la democracia representativa como España, la debilidad de un gobierno va unida a sus fluctuaciones económicas...
En Italia tampoco se ha respetado la tregua...
Angela Markel se ha sobre impuesto en Alemania, lidereando a una Europa que a duras penas puede seguir manteniendo una moneda única, a lo cual ya se comienzan a oponer diferentes gobiernos...
Tampoco se respetó esa tregua de los cien días con el nuevo presidente de Francia, y mucho menos en esa misma Inglaterra, que a pesar del éxito de los Juegos Olímpicos, se debate en una creciente crisis económica...
Con por los menos dos guerras en el momento de su juramentaciòn Barak Obama pudo capear los problemas económicos en los Estados Unidos, pero tuvo que enfrentar a unos Repúblicanos muy debilitados por los desaciertos del gobierno de Bush Hijo...
En la República Dominicana es necesaria la tregua de los cien días, para que el nuevo presidente Danilo Medina comience a trabajar y delinear su línea económica y social...
La oposición en el país fundamentalmente la lleva a cabo el Partido Revolucionario Dominicano, las izquierdistas son inexistentes, y los llamados grupos populares tienen fuerzas en algunas comunidades, sobre todo en barrios marginados de las grandes ciudades y pequeños municipios...
El PRD se encuentra devidido, por lo que está incapacitado para hacer una verdadera oposición. Sus líderes, antes de pensar en el frente externo tienen que resolver sus problemas intestinos...
Lo lamentable sería que uno de los sectores tratara de conseguir vanguardismo ciego, y se lance a una oposición feroz, aún antes de que el nuevo presidente tome las riendas totales del poder...
Además, no se gana nada con una oposición en banderola. La linea opositora debe ser en problemas puntales, claramente definidos. No se puede llegar a la anarquia de a dos días de cambio de gobierno llamar a paros en un sector de asistencia social...
La llamada tregua de los cien días va también con los empresarios, que constituyen uno de los sectores de mayor influencia en el país, y que tratan siempre de acorralar a los gobiernos, para matizar sus beneficios personales...
Como todos los países sub-desarrollados la República Dominicana tiene su crisis, y la misma debe ser enfrentada con la unidad de toda la familia dominicana. Esa unidad es necesaria, si se quiere enfrentar el hambre, el sub-desarrollo y el lanzamiento de la República Dominicana hacia nuevas metas...
La tregua de los cien días debe ser una realidad...








